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| El dolor de espalda puede mejorar con psicoterapia de grupo |
Investigadores de la Universidad de Warwick (Reino Unido) aseguran que la psicoterapia de grupo, utilizada para tratar trastornos mentales como la depresión o la ansiedad, puede servir también para curar el dolor de espalda, según los resultados de una investigación publicados en el último número de la revista “The Lancet”.
Fuente: www.univadis.es
Reino Unido, marzo de 2010.- En concreto, el estudio contó con 600 pacientes con dolor crónico en la parte baja de la espalda, de los cuales 400 recibieron seis sesiones de esta terapia cognitivo-conductual de hora y media en las que se les enseñó a cambiar su forma de ver las cosas y centrarse en los aspectos positivos. En estas sesiones también practicaron técnicas de relajación y nuevas formas de mantenerse activos "superando el miedo a volver a lastimarse físicamente", explicó la Dra. Zara Hansen, co-autora de la investigación. Los 200 pacientes restantes, por el contrario, recibieron la tratamiento convencional en estos casos a base de analgésicos y rehabilitación física.
Los resultados de este estudio revelaron que, tras sendos tratamientos, las personas que recibieron sesiones de psicoterapia tenían el doble de probabilidades de recuperarse de su dolencia, en comparación con aquellos que fueron tratados de forma convencional. Además, cuando los investigadores analizaron el coste de ambos tratamientos detectaron que, al tener en cuenta la mejora en la calidad de vida del paciente, la psicoterapia era relativamente más barata.
Por otro lado, los investigadores resaltaron la importancia del hallazgo, ya que los tratamientos para el dolor de espalda que por el momento habían demostrado ser eficaces, no mantenían dicha efectividad a largo plazo. En cambio, este estudio demuestra que "los pacientes pueden tener una mejora de hasta seis meses, que puede mantenerse hasta un año después de aprender a manejar su situación", añadió Hansen.
De este modo, y aunque la investigadora niega que "todo el dolor de la parte baja de la espalda esté en la mente", precisa que es un problema "físico" en el que influye "cómo el paciente lo entienda" a la hora de controlarlo.
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| Cerca de 100.000 mujeres en España no pueden trabajar a causa de la artritis reumatoide |
Los especialistas apuestan por un diagnóstico y tratamiento temprano.
El 75% de los pacientes con artritis reumatoide son mujeres. Ocho años después del diagnóstico, más del 50% de ellas sufre incapacidad laboral y muchas tienen un empleo de peor cualificación. Los reumatólogos aseguran que aún, a día de hoy, muchas pacientes ocultan la enfermedad con el fin de no perder su puesto de trabajo
Los especialistas apuestan por un diagnóstico y tratamiento temprano, por las terapias combinadas y el uso de terapias biológicas para hacer frente al dolor, la rigidez y el impacto psicológico que provoca la artritis reumatoide. Certolizumab pegol, el único anti-TNF PEGilado para el tratamiento de esta enfermedad, aprobado recientemente por la Comisión Europea, ha demostrado reducir el número de bajas laborales al mejorar la calidad de vida de los pacientes
Fuente: www.vademecum.es
Madrid, marzo de 2010.- En la actualidad, alrededor de 200.000 mujeres en España sufren artritis reumatoide y, de ellas, más del 50% no puede trabajar a causa de esta enfermedad discapacitante o tienen un empleo de peor cualificación. Esta patología, que afecta en mayor medida al colectivo femenino, produce dolor crónico, rigidez, inflamación, deformidades en las articulaciones y deterioro funcional. Esto conlleva un alto impacto psicológico, ya que, como afirman los últimos estudios, el 43% de las mujeres tiene un bajo estado de ánimo y en torno al 7% padece ansiedad o depresión. Para hacer frente a esta problemática y con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, los reumatólogos recuerdan el gran hito que suponen las terapias biológicas. En este sentido, Certolizumab pegol, de UCB Pharma, recientemente aprobado por la Comisión Europea, ha demostrado inhibir la progresión del daño estructural articular, disminuir el impacto psicológico de la enfermedad y reducir el número de bajas laborales.
“Hasta un 25-30% de las mujeres con artritis reumatoide en edad activa tiene algún episodio de incapacidad laboral transitoria al año a causa de la enfermedad; asimismo, ocho años después del diagnóstico, el 50% de las pacientes sufre incapacidad laboral permanente”, afirma el Dr. Federico Navarro, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. “Se trata por tanto de una enfermedad con un alto impacto en la calidad de vida de la mujer, sobre todo cuando ésta tiene que abordar varios frentes: fuera de casa como mujer trabajadora, dentro del hogar en las tareas domésticas y en su papel de madre”, explica.
Según este especialista, la discapacidad que causa la artritis reumatoide repercute en todo el entorno de la mujer. “Dificulta su trabajo fuera de casa, lo que reduce sus ingresos económicos por las bajas; disminuye sus actividades de ocio e imposibilita muchas prácticas deportivas; cohíbe sus relaciones sociales, familiares y hasta matrimoniales… todo esto tiene un impacto psicológico enorme, más allá de los síntomas físicos como el dolor crónico, la rigidez articular o la inflamación”, señala.
En esta misma dirección, el Dr. Juan Ángel Jover, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, afirma que miles de mujeres tienen un empleo de “peor cualificación a causa de la artritis reumatoide o no están ni siquiera en el mercado laboral porque no se consideran capaces de llevar a cabo sus tareas”. “Es importante destacar que, en España, aún no hay una cultura de adaptación de los puestos de trabajo cuando aparecen enfermedades como ésta, con escasas posibilidades de que los afectados trabajen a tiempo parcial, ni de que existan sistemas de reincorporación temprana al trabajo para que aquellos pacientes que sufren una baja laboral prolongada puedan regresar al terreno laboral de manera paulatina”, apunta. Por tanto, “muchos pacientes ocultan la enfermedad por miedo a perder su puesto de trabajo”, subraya.
No obstante, este especialista recuerda que, para evitar la discapacidad que genera el daño articular que provoca la artritis reumatoide, es fundamental lograr un diagnóstico y tratamiento precoz. “Si se consigue el diagnóstico de la enfermedad en los primeros 6 meses, se puede implantar cuanto antes un tratamiento adecuado y controlar la enfermedad, impidiendo que avance y se deteriore la calidad de vida del paciente”, manifiesta. Asimismo, declara, “cada vez más los reumatólogos proporcionan al paciente la educación necesaria para entender todas las fases de la enfermedad y les ofrecen una atención integral que va más allá del control de los síntomas teniendo en cuenta los efectos biopsicosociales de la enfermedad”.
En cuanto al tratamiento de la artritis reumatoide, ambos expertos están de acuerdo en que el tratamiento combinado con distintos fármacos y las terapias biológicas han marcado todo un hito en los últimos años. “Por primera vez, las nuevas estrategias terapéuticas nos permiten aliviar el dolor, la rigidez y la inflamación. Además, somos capaces en cierta forma de alterar la progresión de la enfermedad, ya bien deteniéndola o enlenteciéndola”, explica el Dr. Navarro.
En este sentido, Certolizumab pegol, el primer y único anti-TNF PEGilado sin región FC en el tratamiento de la artritis reumatoide y aprobado recientemente por la Comisión Europea, ha demostrado mejorar la calidad de vida del paciente al inhibir la progresión del daño estructural articular, así como reducir el dolor, la fatiga y la discapacidad. “Certolizumab pegol permite que los pacientes estén más activos, con menos dolor, inflamación y cansancio y que su estado físico sea mejor, lo que disminuye el número de bajas laborales, así como el impacto psicológico y social de la enfermedad”, concluye el Dr. Navarro.
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| El Servet incorpora una consulta para trabajadores expuestos al amianto |
A través del programa se harán exámenes médicos a los trabajadores jubilados que han estado en contacto con este mineral.
Fuente: www.heraldo.es
Zaragoza, febrero de 2010.- El Hospital Miguel Servet de Zaragoza incorporará una nueva consulta médica para trabajadores, que ahora no están en activo (principalmente jubilados) y que han estado expuestos al amianto, un mineral que puede ocasionar graves daños en la salud de las personas. En el programa, que comenzará a funcionar a mediados de este mismo mes, ya hay incluidas unas 500 personas de toda la Comunidad aragonesa.
Los efectos del polvo de amianto o también conocido como asbesto se manifiestan tras un largo periodo de latencia, entre 10 y 30 años. Normalmente, pueden aparecer enfermedades que afectan a los pulmones y a la membrana que los recubre, la pleura. En concreto, puede ocasionar fibrosis pulmonares, placas pleurales, cáncer de pulmón o mesoteliomas, entre otras afecciones. Precisamente, entre 1999 y 2007 se contabilizaron en Aragón 88 muertes (66 varones y 22 mujeres). Y se estima que entre un 80% y 90% de los casos estarían relacionados con la exposición al amianto.
En junio de 2002 se prohibió su total comercialización o su uso, pero se mantienen las instalaciones o productos con amianto mientras dure su vida útil o se retire (se encuentra en determinados aislantes térmicos y acústicos, estructuras metálicas, telas asfálticas, depósitos y conducciones de fibrocemento...)
Por ello, hay todavía una veintena de empresas, cuyos trabajadores están expuestos a este material (muchas de ellas son compañías de mantenimiento o demolición de edificios). A todas ellas se les exige cumplir una serie de normas de seguridad para evitar cualquier problema.
"No obstante, queremos hacer hincapié en que estamos seguros de que en la mayoría de las personas que vengan a los controles no va a haber problemas", apuntó el asesor técnico de Salud Pública, Luis Gascón. En concreto, el objetivo del programa es "detectar precozmente" cualquier patología relacionada con la exposición laboral al amianto en aquellos trabajadores que han tenido contacto con dicho mineral, pero que no están activos en la empresa. "Entendemos que los empleados que están en activo pasan reconocimientos en las propias compañías", explicó Gascón.
Respuesta positiva
Ya se han enviado las primeras cartas a los seleccionados. Se les irá citando para practicarles algunas pruebas: reconocimientos respiratorios, radiológicos, pruebas funcionales... "Según las necesidades que se detecten se les harán unas u otras. Si no les sale nada, los exámenes se repetirán cada tres años", precisó la jefa de sección de Salud Laboral, Nieves Martínez.
El neumólogo del Hospital Miguel Servet Jesús Arribas, coordinador de esta consulta que se hará una vez a la semana, hizo hincapié en la importancia de esta iniciativa para la detección precoz de las enfermedades relacionadas con el amianto. Señaló que no todo el mundo que está expuesto desarrolla enfermedades y recordó que cuánto mayor sea la intensidad de la exposición, más riesgo de que aparezcan lesiones.
No obstante, incidió en que a través de esta consulta también se trabajará en la prevención de los agentes externos que pueden potenciar los efectos cancerígenos del amianto. "Si eres fumador hay más posibilidades. Queremos también hacer educación antitabáquica. Se ofrecerán consultas de deshabituación a los que quieran dejar de fumar", precisó el doctor.
El programa lo ha iniciado el Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, a iniciativa de la Dirección General de Salud Pública y con la colaboración del Servicio Aragonés de Salud. En otras comunidades ya está en marcha desde hace algún tiempo.
Aunque la consulta todavía no ha comenzado a funcionar, según la jefa de sección de Salud Laboral, la respuesta de los primeros aragoneses que han recibido la carta está siendo muy positiva. "Parece que hay interés. Hay gente que ha llamado para consultar, para cambiar citas porque el día fijado no pueden venir...", explicó Martínez.
Precisamente, CC.OO. denunció el jueves la muerte de un jubilado de 68 años que había estado expuesto al amianto. El sindicato reclama a la Administración la creación de fondos para el estudio de la patología y elementos paliativos para los afectados.
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| Primavera de alergia 'intensa' |
Las abundantes lluvias de este 2010 elevarán la polinización al nivel 5.100, casi el doble que en 2009. La vacunación es el mejor método terapéutico, porque su eficacia dura años y frena la progresión alérgica.
Fuente: www.heraldo.es
Madrid, marzo de 2010.- "Primavera intensa" para las personas alérgicas al polen. Es la previsión para abril-julio que hace la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), cuyo experimentado Comité de Aerobiología coordinado por Javier Subiza sugiere tomar precauciones para evitar serios problemas de salud en ese colectivo, sobre todo a pacientes con asma polínico. El pronóstico sobre concentraciones acumuladas de polen de gramíneas para esos meses supera los 5.100 granos por metro cúbico de aire, casi el doble de los 2.800 del año pasado.
La previsión corresponde a la España interior (Madrid, las dos Castillas, Extremadura, zonas interiores de Andalucía y las comunidades levantinas) de clima continental, donde abundan las gramíneas, que según Subiza son "la causa número 1 de polinosis y producen más alérgicos que todos los pólenes juntos". El experto recuerda que el nivel 4.500 marca la frontera de las "primaveras intensas", cuyo impacto sanitario es rotundo: el salto de ese listón se traduce en el doble o triple de asistencias por asma en los servicios de salud y en la multiplicación por seis de las ventas de antihistamínicos. "No será la más intensa de los últimos 30 años, pero sí de las más importantes", advirtió.
Tras el irregular comportamiento climático del año pasado, que "rompió el pronóstico" de la SEAIC con una prolongada etapa marzo-junio de calor y falta de lluvia, este año también ha habido cierta "sorpresa". Las previsiones iniciales sugerían una primavera más llevadera, pero la gran pluviosidad de diciembre-febrero (más del doble de la media de 2009) ha hecho virar los pronósticos hacia la polinización intensa.
Aunque la experiencia de recuentos desde 1973 "ayuda a entender los años típicos y atípicos", Subiza reconoce que siempre puede haber cambios repentinos que alteren los cálculos. Pero lo importante, insiste, es que los pacientes en riesgo de asma polínico "sepan cómo viene la primavera" para poder consultar con su médico y, si lo necesitan, tomar "medicación preventiva para no terminar en el servicio de urgencias".
Además de las medidas lógicas de precaución para 'esquivar' al polen (evitar parques, jardines, áreas de vegetación y sobre todo el césped; cerrar ventanas y mantener la habitación en penumbra durante el día; usar filtros en el aire acondicionado del coche, etcétera), hay fármacos para combatir los síntomas alérgicos más dañinos y molestos. Pero su eficacia se limita al período concreto en que se toman. "El único tratamiento que aporta algo más que el control de síntomas es la inmunoterapia", remarcó el presidente electo de la SEIAC José María Olaguibel, "ya que mantiene su eficacia al cabo de años y frena un poco la progresión de la alergia".
El especialista navarro, que recordó que la inmunoterapia cumplirá un siglo en 2011, dijo que en este ámbito es "de los tratamientos más sencillos, seguros y eficaces", y se ha renovado con las "vacunas de última generación en comprimidos". Aunque su implantación es lenta (solo se vacuna una de cada diez personas alérgicas), los metaensayos con gran número de pacientes han permitido "comprobar la persistencia de su efecto hasta uno o dos años después de retirar el tratamiento". Y eso, remachó, las hace "muy ventajosas en coste", tanto por la "reducción del gasto sanitario directo", con menos visitas al médico y menos fármacos sintomáticos, como por sus "costes indirectos muy elevados" derivados del menor rendimiento laboral y escolar.
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| El intercambio de información es fundamental en la medicina del trabajo |
Una de las principales dificultades para determinar si un cáncer es derivado de las condiciones laborales es su origen multifactorial. Sin embargo, la falta de información compartida entre empresas, mutuas y SNS también dificulta la labor a los médicos del trabajo.
Fuente: www.diariomedico.com
Cuando a una persona se le dice que tiene cáncer se le viene el mundo encima, sólo piensa en su supervivencia y no en si puede ser atribuible al trabajo. Es ahí donde entra el médico del trabajo para valorar epidemiológicamente si se debe al trabajo o no", asegura José Ramón Azcona, especialista en Medicina del Trabajo de la Sociedad de Prevención MAZ y participante de las XII Jornadas de la Sociedad de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo de Aragón y La Rioja, celebradas el pasado fin de semana. Según Azcona, éstas son también las causas de que exista una gran infradeclaración de enfermedades laborales.
Parte de la recuperación tras superar un cáncer pasa por la reinserción del paciente a su puesto de trabajo, volver a la normalidad. Pero en ocasiones hay que adaptar el puesto a la situación del trabajador, que puede haber visto limitadas sus capacidades para realizar algunas tareas. Por ello, es necesario que, después de una baja de larga duración, el trabajador pase un reconocimiento médico para saber si la patología es de tipo laboral y si hay algún tipo de minusvalía. Es el médico del trabajo quien adapta y asesora a la empresa sobre las posibles modificaciones aunque "sólo en el diez por ciento de los casos se llevan a cabo esos cambios en los puestos de trabajo", según Azcona.
La reinserción laboral debe supervisarla el médico del trabajo para hacer las modificaciones necesarias en el puesto, si fueran necesarias
Para valorar la salud del trabajador tras un cáncer y determinar la posible relación con la función laboral que desempeña, tanto la historia clínica como la laboral son clave. "Hay una historia digital en el SNS pero no se comparte con el médico del trabajo. No existe una tarjeta sanitaria a nivel laboral y tienes que confiar en que el paciente tenga toda la información sobre su enfermedad".
El cáncer no aparece de un día a otro, sino que existe una latencia de entre 10 y 30 años. Una posible solución para Azcona sería crear un registro que muestre la exposición a la que ha estado sometido cada trabajador a lo largo de su vida laboral, a qué sustancias y durante cuánto tiempo. "El sistema de salud del trabajo discurre paralelo al SNS. Se necesita una intermediación entre ambos, un nexo de unión", apunta Azcona. Según el especialista, compete al médico del trabajo investigar si una patología se deriva del trabajo que desempeña.
¿Cómo saber si es laboral?
"La respuesta es relativamente sencilla para un grupo de riesgo y muy difícil de responder para un trabajador en particular. Para el primero la demostración es estadística", asegura José Miguel Sanz, especialista en Anatomía Patológica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Madrid. "Pero el método estadístico todavía no ha incorporado suficiente información individualizada (básicamente porque es desconocida), como para poder demostrar que un determinado trabajador con cáncer no lo habría desarrollado de no haber estado expuesto al agente laboral carcinógeno", añade.
En necesario cambiar el sistema para que mutuas, SNS y médicos del trabajo compartan información
"Un cáncer que, histopatológicamente, no se diferencia en su origen a otro, no se puede atribuir al medio laboral. Lo único que puedes hacer es realizar estudios epidemiológicos, investigar con qué está trabajando esa empresa, si tiene exposición o si se han tomado las medidas preventivas", afirma Azcona.
A la dificultad de determinar si una patología es o no derivada de su actividad hay que añadir la necesidad de mejorar la actual Ley de Riesgos Laborales, vigente desde hace 15 años, pues deja fuera muchas enfermedades de tipo profesional.
Por su parte, las empresas que utilizan productos cancerígenos ya cuentan con médicos del trabajo para tomar las medidas adecuadas y cuidar la salud de sus trabajadores. Azcona explica el proceso para elaborar un plan de prevención para una empresa que trabaja con estos elementos. "Nosotros mandamos a nuestros técnicos de prevención para hacer mediciones de los productos a los que puede estar expuesto el trabajador. Los médicos o ATS acuden a las empresas para comprobar la situación en la que se está trabajando y en función de éso se diseña un plan de actuación con unas pruebas antes, durante y después del trabajo, además de realizar un seguimiento. Dependiendo del caso y del producto se actúa de una forma u otra. Si los resultados de los controles biológicos son superiores a lo que debería ser, actuamos según el producto realizando más análisis, controlando los niveles ambientales, y en último caso retirándoles del puesto del trabajo".
"Los médicos del trabajo tienen que estar en los ambulatorios y hospitales, realizando una labor pericial, de seguimiento, ayudando al médico de familia a averiguar si se padece una patología laboral. Pero para todo esto es necesario cambiar el sistema", concluye Azcona.
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| Motivación y seguridad para que la rehabilitación del adicto sea completa |
"Identificar al trabajador enfermo, sensibilizarlo para que reconozca que tiene un problema y motivarlo para que inicie un tratamiento", así define Irene Belloc del departamento de atención a las adicciones del ayuntamiento de Zaragoza, el protocolo de actuación para abordar al paciente adicto.
Fuente: www.diariomedico.com
Zaragoza, marzo de 2010.- "El diez por ciento de las personas activas laboralmente son bebedores de riesgo y el 27 por ciento ha consumido cánnabis en el último mes, según datos de la última encuesta del Plan Nacional sobre Drogas a la población general", afirma Irene Belloc del departamento de atención a las adicciones del ayuntamiento de Zaragoza, y participante en las XII Jornadas de la Sociedad de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo de Aragón y La Rioja que se han celebrado este fin de semana. "Las dos drogas más prevalentes y con más repercusión en la vida laboral son el alcohol y el cánnabis. Especialmente el alcohol porque el tabaco está prácticamente prohibido en el puesto de trabajo".
Existen determinados contextos laborales que favorecen el incremento del riesgo para el consumo de drogas, como el desgaste tanto físico como psíquico, las situaciones de rotación excesiva dentro del puesto de trabajo, la turnicidad o desempeñar actividades que entrañan riesgos para terceros y para el propio trabajador. "Estas situaciones de estrés elevan el riesgo de consumo de determinadas sustancias, quizá no dentro del entorno laboral pero sí fuera de la jornada diaria", explica Belloc. Las consecuencias inmediatas son el incremento del riesgo laboral y de la accidentalidad -teniendo en cuenta los puestos de trabajo-. Además, las sanciones y los despidos son más frecuentes y hay un deterioro de las relaciones con los compañeros y con los superiores.
El papel del médico de empresa es emprender un protocolo de actuación para el abordaje eficaz del trabajador adicto y de prevención con aspectos menos castigadores de lo que han sido hasta ahora (evitar los despidos salvo en situaciones de violencia o ausencias al trabajo de forma habitual). "El paciente es un trabajador que quiere mejorar su salud, su seguridad y que acude a la empresa como demanda de ayuda en ese sentido. Los despidos disciplinarios serían las últimas medidas que se deben aplicar". Las personas más indicadas para realizar el protocolo son las que están dentro del gabinete de prevención de riesgos laborales: médico, enfermero, técnico en prevención en riesgos laborales. "Se trata de identificar al trabajador enfermo, sensibilizarlo para que reconozca que tiene un problema y motivarlo para que inicie un tratamiento," dice Belloc.
El protocolo debe basarse por una parte en la coordinación de las empresas, los sindicatos y los gabinetes de prevención de riesgos, y por otro lado la aportación de un espacio confidencial que no es castigador y que propicia la confianza del trabajado para hablar de su problema, que oferta la posibilidad de continuidad en el tratamiento y que obtiene como beneficio que el trabajador deje de consumir y que disminuya la accidentalidad y mejore el rendimiento.
Una vez que el trabajador ha reconocido e incluso haya intentado ponerse en tratamiento el facultativo y la empresa deben favorecer el tratamiento facilitando las consultas al psicólogo, realizando reconocimientos médicos etc. "La empresa debe ofrecer cobertura siempre dentro de la legalidad y la confidencialidad que requiere el paciente".
"Por otra parte es importante que el trabajador acceda si lo necesita a un cambio de trabajo", concluye Belloc. "Para eso hay una serie de protocolos dentro de las empresas, el trabajador puede pedir un cambio de trabajo o de las tareas que desempeña si ha visto que las responsabilidades actuales son un riesgo para la rehabilitación".
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| Las mujeres en edad laboral, las más afectadas por las enfermedades reumáticas |
El próximo 8 de marzo se celebra el Día Mundial de la Mujer Trabajadora.
Fuente: www.noticiasmedicas.es
Madrid, marzo de 2010.- Nueve de cada diez pacientes con una enfermedad reumática son mujeres, lo que en España representa casi diez millones de mujeres.
Según datos de estudios nacionales e internacionales, enfermedades que a largo plazo pueden provocar graves secuelas y un importante deterioro de la calidad de vida si no están correctamente tratadas y seguidas, como son la artritis reumatoide, el lupus o la artrosis, se centran sobre todo en mujeres.
Cada enfermedad reumática tiene un rango de edad de aparición, pero muchas se dan en adultas de edad no avanzada, e incluso en jóvenes. En muchas ocasiones estas mujeres se ven forzadas por la enfermedad a abandonar sus puestos de trabajo, variar de ocupación o, en el mejor de los casos, a modificar las condiciones laborales.
El efecto directo de la enfermedad, hace que labores que a simple vista parecen fáciles, como teclear en un ordenador, subir las escaleras o manipular ciertos objetos, se conviertan en actos de gran dificultad. Pero además, de forma indirecta, el hecho de que tengan que acudir repetidamente a valoración y seguimiento para control de su enfermedad y de la medicación, les obliga a ausentarse de sus puestos de trabajo o a evitar viajes o situaciones que para otros trabajadores pueden representar una mejora, con lo que quedan en franca desigualdad.
Este hecho, unido a que otro gran porcentaje de mujeres han de abandonar sus puestos de trabajo para hacerse cargo de algún familiar con este tipo de enfermedad, se convierte en un importante problema, incrementado más aún si cabe en esta época de crisis y serias dificultades laborales.
El próximo lunes 8 de marzo se celebra el Día Mundial de la Mujer Trabajadora, el colectivo que en mayor medida sufre las enfermedades reumáticas.
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| Los problemas osteomusculares centran la demanda de información de la mujer al médico de familia |
Desplazan las consultas sobre aspectos ginecológicos, como la anticoncepción oral
Fuente: www.redaccionmedica.com
En España, mientras que hace años los principales motivos de consulta de la mujer en Atención Primaria eran la revisión ginecológica, la dismenorrea y el embarazo, en la actualidad, la mujer acude demandando información no sólo en relación a aspectos ginecológicos, como la anticoncepción oral, alteraciones en las relaciones sexuales de ella o su pareja y la anticoncepción poscoital, sino también sobre problemas osteomusculares y depresivos-ansiosos. Esta es una de las principales conclusiones presentadas por Carmen Valdés, presidenta de Semergen Madrid, en el marco del X Encuentro de Salud y Medicina de la Mujer (Samem).
Según Valdés estas modificaciones se deben, entre otras causas, al cambio en el perfil sociodemográfico de la mujer: disminución de la edad media de las mujeres en la consulta, aumento del porcentaje de mujeres inmigrantes, etc.
“Con el paso del tiempo, ha señalado, se ha incrementado la demanda de asistencia por parte de la mujer al médico de familia encontrando dos perfiles claros: por un lado, jóvenes entre 20 y 35 años que desean recibir consejo sobre métodos antinconceptivos e información sobre revisiones para la prevención del cáncer de cérvix, y por otro, mujeres perimenopáusicas o con menopausia instaurada, de 48 a 56 años, para iniciar actividades preventivas frente al cáncer de mama, la osteoporosis u otras sintomatologías osteomusculares y/o endocrinas”.
En relación a la anticoncepción de urgencia, Valdés ha afirmado que “la población que usa la anticoncepción oral de urgencia es una población diana para ser captada y vacunar frente al virus del papiloma humano y evitar así la patología derivada de las relaciones sexuales sin control”.
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| CCOO denuncia que MC Prevención está ejecutando un ERE encubierto por su mala gestión |
Fuente: www.prevencionenred.com
MC PREVENCIÓN - MC MUTUAL está haciendo pagar su mala gestión a los trabajadores: en 2009 han ejecutado 20 despidos. Declaraciones de CCOO: "Esta acción se enmarca inmediatamente después de una ronda de negociaciones con los sindicatos en la que la empresa pretende el despido colectivo de 32 trabajadores sin plantear un expediente de regulación de empleo. Ante esta situación los sindicatos rechazan de plano esta propuesta. Como consecuencia de la negativa de los sindicatos, la empresa MC Prevención actúa por su cuenta y comienza a despedir por supuestas indisciplinas a 8 trabajadores de la central. CCOO creemos que estamos ante el inicio de un ERE encubierto ya que desde principio de año en la empresa ya se han producido más de 20 despidos. CCOO iniciaremos actuaciones encaminadas a depurar responsabilidades por la mala gestión que las consecuencias no las paguen los trabajadores."
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HABRÍA QUE CREAR UNA TARJETA SANITARIA LABORAL |
El intercambio de información es fundamental en la medicina del trabajo
Una de las principales dificultades para determinar si un cáncer es derivado de las condiciones laborales es su origen multifactorial. Sin embargo, la falta de información compartida entre empresas, mutuas y SNS también dificulta la labor a los médicos del trabajo.
Sara Domingo - Martes, 2 de Marzo de 2010 - Actualizado a las 17:47h.
Cuando a una persona se le dice que tiene cáncer se le viene el mundo encima, sólo piensa en su supervivencia y no en si puede ser atribuible al trabajo. Es ahí donde entra el médico del trabajo para valorar epidemiológicamente si se debe al trabajo o no", asegura José Ramón Azcona, especialista en Medicina del Trabajo de la Sociedad de Prevención MAZ y participante de las XII Jornadas de la Sociedad de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo de Aragón y La Rioja, celebradas el pasado fin de semana. Según Azcona, éstas son también las causas de que exista una gran infradeclaración de enfermedades laborales.
Parte de la recuperación tras superar un cáncer pasa por la reinserción del paciente a su puesto de trabajo, volver a la normalidad. Pero en ocasiones hay que adaptar el puesto a la situación del trabajador, que puede haber visto limitadas sus capacidades para realizar algunas tareas. Por ello, es necesario que, después de una baja de larga duración, el trabajador pase un reconocimiento médico para saber si la patología es de tipo laboral y si hay algún tipo de minusvalía. Es el médico del trabajo quien adapta y asesora a la empresa sobre las posibles modificaciones aunque "sólo en el diez por ciento de los casos se llevan a cabo esos cambios en los puestos de trabajo", según Azcona.
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Para valorar la salud del trabajador tras un cáncer y determinar la posible relación con la función laboral que desempeña, tanto la historia clínica como la laboral son clave. "Hay una historia digital en el SNS pero no se comparte con el médico del trabajo. No existe una tarjeta sanitaria a nivel laboral y tienes que confiar en que el paciente tenga toda la información sobre su enfermedad".
El cáncer no aparece de un día a otro, sino que existe una latencia de entre 10 y 30 años. Una posible solución para Azcona sería crear un registro que muestre la exposición a la que ha estado sometido cada trabajador a lo largo de su vida laboral, a qué sustancias y durante cuánto tiempo. "El sistema de salud del trabajo discurre paralelo al SNS. Se necesita una intermediación entre ambos, un nexo de unión", apunta Azcona. Según el especialista, compete al médico del trabajo investigar si una patología se deriva del trabajo que desempeña.
¿Cómo saber si es laboral?
"La respuesta es relativamente sencilla para un grupo de riesgo y muy difícil de responder para un trabajador en particular. Para el primero la demostración es estadística", asegura José Miguel Sanz, especialista en Anatomía Patológica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Madrid. "Pero el método estadístico todavía no ha incorporado suficiente información individualizada (básicamente porque es desconocida), como para poder demostrar que un determinado trabajador con cáncer no lo habría desarrollado de no haber estado expuesto al agente laboral carcinógeno", añade.
"Un cáncer que, histopatológicamente, no se diferencia en su origen a otro, no se puede atribuir al medio laboral. Lo único que puedes hacer es realizar estudios epidemiológicos, investigar con qué está trabajando esa empresa, si tiene exposición o si se han tomado las medidas preventivas", afirma Azcona.
A la dificultad de determinar si una patología es o no derivada de su actividad hay que añadir la necesidad de mejorar la actual Ley de Riesgos Laborales, vigente desde hace 15 años, pues deja fuera muchas enfermedades de tipo profesional.
Por su parte, las empresas que utilizan productos cancerígenos ya cuentan con médicos del trabajo para tomar las medidas adecuadas y cuidar la salud de sus trabajadores. Azcona explica el proceso para elaborar un plan de prevención para una empresa que trabaja con estos elementos. "Nosotros mandamos a nuestros técnicos de prevención para hacer mediciones de los productos a los que puede estar expuesto el trabajador. Los médicos o ATS acuden a las empresas para comprobar la situación en la que se está trabajando y en función de éso se diseña un plan de actuación con unas pruebas antes, durante y después del trabajo, además de realizar un seguimiento. Dependiendo del caso y del producto se actúa de una forma u otra. Si los resultados de los controles biológicos son superiores a lo que debería ser, actuamos según el producto realizando más análisis, controlando los niveles ambientales, y en último caso retirándoles del puesto del trabajo".
"Los médicos del trabajo tienen que estar en los ambulatorios y hospitales, realizando una labor pericial, de seguimiento, ayudando al médico de familia a averiguar si se padece una patología laboral. Pero para todo esto es necesario cambiar el sistema", concluye Azcona
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Sociedad de Medicina, Higiene y
Seguridad del Trabajo de
Aragón y La Rioja © 2007  |
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